domingo, 30 de julio de 2017

Tomar un poco de aire

Se dice que una retirada a tiempo es una victoria. Después de tiempo pensándolo e intentando encontrar formas de poder llevarlo adelante durante estos meses de locura estival, sencillamente no puedo más. 
No es por falta de temas, no es por falta de ganas...es cansancio. Trabajo, ritmo de sueño alterado y la fatiga hacen mella, y a veces llega el domingo y una especie de hastío y pereza se apoderan de mí a la hora de ponerme a desgranar un tema para escribir aquí. Y me jode, porque me gusta...y si le sirve a alguien, pues mejor que mejor. 
Entonces, si eso no es justo para mí...tampoco lo es para los que estáis ahí, del otro lado. 

He llegado a la conclusión de que este mes de agosto y parte de septiembre, suspenderé la publicación del blog. Intenté darle cierta periodicidad porque así la gente se "afiliaba" y me gustaba la idea de ofrecer un pequeño aperitivo dominical en forma de borrador, con mis ideas, conclusiones y batallitas. 

Con esto no quiero decir que si un día me apetece mucho escribir, no deje por aquí algo interesante. O que cuelgue algún vídeo en el canal de Youtube. Pero por ahora necesito dar unos pasos atrás, tomar aire y aprovechar los ratos que tengo durante para hacer eso que tanto nos gusta: corretear por el monte, pedalear, movernos...en definitiva, fichar!

Un saludo! Nos vemos por los senderos ;)

domingo, 23 de julio de 2017

El verano y sus trampas

El verano y sus meses tramposos. Sí, sí, TRAM-PO-SOS. Yo no sé a ti, pero a mí me cuesta horrores mantener cierto hábito de movimiento, ejercicio y saludabilidad.

Son días en los que el calor aprieta, y si no reúnes el valor para madrugar, no te queda otra opción que casi calcinarte en alguna carrera corta...o lo que suele pasar en mi caso, dejarlo correr y pensar "ya lo haré mañana". Que ya se sabe, suele adquirir carácter cíclico y repetitivo y se acaba por no hacer una mi......

Eres como yo y te toca trabajar más duro estos meses? Entonces conocerás esa sensación de salir reventado y sin ganas de mover un dedo. O tienes una parte del día libre antes de tu jornada laboral y decides ahorrarte las fuerzas para la paliza que te va a sobrevenir.

Las tapitas, los botellines...ya se sabe, época de pequeños excesos que pasan factura, pero están tan ricos! En este tema en concreto, al menos, lo que podemos hacer es intentar comer lo mejor posible, y sano. Inflarse a zumo de cebada no es bueno a la larga, cae de cajón, pero tenemos al alcance de la mano un rico gazpacho y maravillosas frutas.

Tampoco dormimos lo que quisiéramos. Vecinos que te despiertan cuando aún seguirías en tu placer onírico o los ruidos derivados de las juergas que se pegan otros.

A todos nos gusta disfrutar de un baño o descansar a la sombra de un árbol, no? Entonces, voy a la conclusión de esta entrada, que va a quedar así corta, porque no ando muy sobrado de tiempo para escribir.
Si sabes que es una época en la que poco vas a poder hacer, relájate. Disfruta de los pequeños ratos en los que puedas darle al pedal o a la zapatilla, muévete lo poco que puedas pero hazlo con calidad y al menos, sí, al menos, aprovecha y toma buena comida de verdad. Y alguna que otra siestecita, que si algo bueno tiene el verano, es eso también.

Un brindis con un vasito de gazpacho! Sköl!!!!

domingo, 16 de julio de 2017

En la variedad está el gusto

Pues sí, y aunque a priori parezca algo que cae de cajón, no paro de ver gente que hace una y otra vez lo mismo. El mismo ritmo, la misma distancia, el mismo recorrido.
Algo tan simple como alterar una de esas variantes, al igual que si habláramos de una ecuación, nos pone ante un tablero de juego prácticamente infinito. 
Demasiadas matemáticas? Te está dando yuyu eso de variantes, ecuaciones e infinito? Tranquilidad, no es para tanto! Me voy a valer de un ejemplo.

Como todo el mundo, tengo algunos recorridos comodín. Sí, soy mortal. De esos trayectos que sé la distancia y el tiempo más o menos que me llevan hacerlos a un ritmo determinado (normalmente a tractor, no sea que con la velocidad le dé a las zapatillas por hacer trompos).

Pero si tengo un poco de manga ancha, ya sea algo más de tiempo libre, quiero tomarlo con más calma o simplemente hacer algo diferente, modifico una de esas variantes.

Con mi compañero de fatigas somos muy aficionados a los minerales, pero no los de beber, sino que nos gusta ir a visitar piedras, menhires, dólmenes o cualquier "pedrolo" que nos llame la atención. Sí, eso de los minerales quedó muy fino y sofisticado.
No es extraño que en alguna de nuestras salidas no recorramos más de cinco kilómetros, pero que son de puro escalar, saltar, esquivar zarzas y demás. Al final acabamos llamando a estas salidas ir al rocódromo.
Poca distancia y velocidad? No pasa nada, os aseguro que después de una de estas las piernas están como una buena sesión de gimnasio.

Por el poder de Greyskull!!! Visitando la roca a la que damos ese nombre.

Tal vez no tengas tiempo o no te apetece un rodaje largo...has hecho alguna vez un rato de sprints? Calentar bien, unos cuantos de esos hasta estar bien cansado y para casa. A veces la visceralidad de este tipo de sesión es lo que se precisa para disfrutar de un rato libre.

Para los que disfrutamos de los pedales. Bien, las salidas largas y rodadoras son maravillosas pero...el subir y bajar el mismo puerto a sartén también tiene su encanto, no? Y a veces en una hora ya tiene uno la lengua saboreando el caucho del neumático.

Como siempre digo, y ya sé que soy cansino, la imaginación es el límite.

Sentíos libres de comentar y contarme vuestras alternativas ;)



domingo, 9 de julio de 2017

Bebido iso...qué?

Me encanta que la gente que lee el blog me proponga temas, y esta semana recibí una fotografía por Whatsapp de un buen amigo en el que me mostraba su sorpresa en algo que vio.
Seguro que cuando veáis la imagen, reconoceréis al instante el producto. No voy a dar nombres, ni diré donde se sacó la susodicha instantánea. Supongo que a un blog cutre no lo meterán en un apuro por lo que escribiré a continuación.

Bebida isotónica?
Por si en la foto no se ven bien los ingredientes, los copio a continuación: agua, azúcar, correctores de acidez (E-330 y E-331), estabilizantes (E-414 y E-445), aromas, edulcorantes (E-950 y E-955) y colorante E-133.

A ver, yo no tengo ningún tipo de formación ni conocimiento extenso de nutrición o alimentación, pero leí la etiqueta y me quedé estupefacto.
Soy un comilón, no lo voy a negar. Disfruto y me engorda hasta beber un vaso de agua. Al igual que para otras personas el comer es simplemente un modo de sobrevivir, para mí es un placer. Y como tal, quiero que lo que como (o bebo) sea de la mejor calidad que me pueda permitir y real. Sobretodo, lo último. Comida REAL.  

Entonces, leyendo lo que hay. Agua y azúcar tengo en casa, y es lo más real que he podido ver en esa lista. Pero y el resto? En serio?
No sé los que leáis esto (que espero que me deis vuestra opinión si os apetece), pero yo no me veo bebiendo el azulado mejunje. Prefiero la clásica agua fresquita, un chorrito de limón y si me apuras unas cucharadas de azúcar. 
Sé de algún innovador veterano que le añade un chorrito de anís del mono al agua fresquita cuando va a hacer senderismo por la montaña, y yo que queréis que os diga...prefiero el agua anisada o lo azul. Al menos sé lo que lleva.

Espera que abro el paraguas, no sea que me lluevan críticas o preguntas sobre como hacer una isotónica real en casa. Fácil: buscad en internet, hay mil y una formas diferentes. Yo vi una de la Escuela de Alta Montaña Española, e implicaba pocos ingredientes: agua, sal, bicarbonato, azúcar y zumo de algún cítrico. Claro que no la podrás guardar meses y meses en el armario, pero...es eso un problema?

Podría entrar ya en el tema de la comida también, pero no acabaría. Solo diré que hay mil y un sustitutos a las famosas barritas (que sí, que los que competís aún tenéis un pequeño resquicio por el que escapar), alguien conoce el plátano? Creo que los monos lo comen y que procedemos de él. O por ejemplo, yo soy muy fan de echarme un puñado de almendras o nueces en el bolsillo del maillot, o en la "riñonera" de correr.

En mi opinión, si por algún motivo, tenemos que recurrir a alguno de estos productos, leamos la etiqueta bien y que sean lo más naturales posible. 

Me encantaría recibir opiniones, y si alguien en la sala, versado en el tema de la nutrición o alimentación, puede manifestarse, le estaría muy agradecido.

A comer bien se ha dicho!

domingo, 2 de julio de 2017

Un as en la manga: circuito de recuperación

El verano es una época complicada para todo el mundo en cuanto a entrenar se refiere: calor, las tapitas y las cervecitas, el pasar horas en la playa remojándose cual garbanzo, trabajos de temporada, estar de vacaciones. Sólo he citado algunos que se me han pasado por la cabeza así a bote pronto, pero cada uno tendrá sus motivos excusas para no dedicar siquiera unos minutos para fichar.
Sí, sí...si me seguís de hace algún tiempo, ya conoceréis el término fichar. Pero si acabas de llegar a mi bizarro talller social deportivo, el fichar es simple: moverse un algo cada día, una pequeña porción. No para estar estéticamente apetitoso para el resto, sino para estar saludable con uno mismo.

Si algo bueno tiene juntarse con un desequilibrado mental deportivamente hablando (un saludo bungarmano!), que no le importa investigar cosas nuevas y ser un sujeto de pruebas a la misma vez, es que en éste vasto mundo de acceso a información, se pueden encontrar auténticas perlas.
Ésta nos vino de la mano de un libro, Crossfit endurance para corredores, y la depravada mente tras esa obra en papel es Brian McKenzie.

Aquí el bueno de Brian yendo a buscar "quintos" al supermercado.

A modo de resumen y presentación, el Sr. McKenzie es un entrenador/gurú de Crossfit que en sus tiempo más mozos se dedicaba a hacer carreras de resistencia (ya sea a pie, sobre ruedas o chapoteando cual pez).
Debido a su pasado de atleta de resistencia, y su incursión en el mundo crossfitero, elaboró libros en los que predicaba con la máxima de dar más sufriendo menos.

Del libro citado más arriba, extrajimos un entrenamiento que él llama de recuperación, el cual aplica tras entrenamientos exigentes. Pero, que dándole una vuelta de tuerca más, y analizando, se puede aplicar como entrenamiento ligero en el que se trabaja gran parte del cuerpo (y se cumpliría con el objetivo que tenemos en mente: fichar).

He aquí la rutina del bueno de Brian, propone tres vueltas del siguiente "bloque":

- 10-12 abdominales
- 10-12 superman
- 10-12 flexiones
- 10-12 swings con kettlebell
- 10-12 sentadillas

Si no se tiene material o se quiere hacer en cualquier sitio, al no contar con la pesa rusa, se puede sustituir por una patada atrás (trabajando así la propiocepción y algo de cadena posterior). Y si uno se aburre de un ejercicio, pues puede sustituirlo por otro que le guste más (en vez de abdominales, planchas...por qué no?).
Si tres vueltas se nos hace muy liviano o corto (yo que soy un mediocre, me lleva un máximo de 12 minutos hacerlo en un día muy malo), podemos darle otra vuelta más.
Estamos muy quemados? Puedes centrarte en hacer un par de vueltas buscando la perfecta ejecución de cada movimiento.
Como siempre digo, el límite está en la imaginación y ganas de cada uno.

No cerrarse en una sola cosa y experimentar creo que está en la clave. El ofrecer variedad tanto al cuerpo como a la propia mente. A mí en su día Brian me llamó la atención por ser un tipo tatuado, con gafas de sol, que en los vídeos de Youtube de su canal salía corriendo con unas playeras Vans...así que, qué tenía que perder? Normalmente los locos son los más cuerdos, o los que tienen la chispa de la genialidad :)

domingo, 25 de junio de 2017

La edad, ese número

Números. Cifras que nos acompañan desde pequeños. Con ellos nos enseñan a contar y a realizar operaciones matemáticas sencillas al principio, más complicadas conforme el interés y capacidad del que las desarrolla.
Hay un número que se resiste a acompañarnos a lo largo de nuestra vida, parece que lo llevamos encima de la cabeza y en algunos momentos nos parece una losa: la edad.

Me serviré de una anécdota ajena a mí para hablaros al respecto. Hace unos días a mi buen amigo Noé le alquilaron un par de bicicletas. Los susodichos arrendadores eran un par de hermanos belgas que superaban los sesenta cada uno. Uno de ellos repetía la experiencia del año pasado, tan encantado, que decidió traerse compañero para disfrutar de la bicicleta de montaña.
Al igual que la anterior vez, pidieron un guía para hacer varios días de rutas por los senderos de nuestra querida Ardenya (para los que no lo conozcáis, una "pequeña" cadena montañosa en la zona de la Costa Brava).

Incansables escaladores ambos, con lanzamiento de pullas amistosas constante. Bajadas de vértigo que ni los más aguerridos se atreverían a hacer. Un rebose de energía puesto al servicio del pedal.

Comentaba uno de los hermanos que su "entrenamiento" consistía en cada día hacer aproximadamente unos diez kilómetros en bicicleta alrededor de su granja para atender las necesidades de la misma, más atender las necesidades de tal menester, claro.
El fin de semana, se permitía el lujo de hacer alguna ruta ya con tintes más deportivos...salvo eso, nada más. El propio desarrollo de su vida diaria era lo que hacía que estuviese más fuerte que el salfumán.
Para rematar con la anécdota, uno de los días que salieron se les unió a la ruta un octogenario alemán.
Comentaba Noé que en uno de los momentos de la salida, a éste último añadido le preguntaron: por qué no se compra una bicicleta eléctrica? Todos quedaron abrumados con su respuesta: compraré una cuando sea viejo.

Uno de los protagonistas de la anécdota. Foto cortesía de Noé Laguna.

Muchos dirán que es cuestión de echarle narices, pero al fin y al cabo, la edad no es más que un número! 
Creo firmemente en que somos de viejos lo que nos sentimos por dentro. He visto auténticos adolescentes que parecen decrépitos. Y he visto abueletes que tenían la actitud y energía de un chiquillo de doce años (recuerdo con cariño al abuelo de un amigo, que jugaba siempre con nosotros a fútbol y nos pegaba unos repasos de aúpa).
Obviamente hay circunstancias que nos pueden impedir el tener una actividad física "normal", cada uno tiene sus achaques. Yo no tengo las rodillas ahora igual que cuando tenía dieciséis años...pero oye, disfruto del monte más ahora que nunca. 
Pero la cabeza hace mucho, creo que en eso no hay discusión posible. Sentirse con ganas de hacer cosas ayuda, y después, que cada uno se mueva en función de sus posibilidades, pero pienso que jamás habría que parar.

Ahora cuando me muevo pienso en términos de longevidad, pero no de cualquier tipo, sino de disfrutar de una larga vida de la que pueda disfrutar a mi manera.

Y sí, ese número seguramente nos acompañe toda la vida encima de nuestras cabezas, pero cuando me subo a la bici y subo un puerto, de vez en cuando apreto para dejar atrás al muy cabrón. 


domingo, 18 de junio de 2017

Asmatic Bros: un equipo de dos

Un club de dos. Un club social. Un equipo. Una ONG. Podéis pensar en nosotros como queráis, seguro que cada uno tiene uno de estos, aún sin darse cuenta. Todo el mundo tiene a ese compañero de fatigas inseparable, como un buen trago de agua fresca en un día de calor.

Los Asmatic Bros nacían hará ya cerca de tres años. Fue un parto inesperado, al igual que del embarazo ni nos percatamos. Y sí, me imagino que los que sois de mente más retorcida o picaresca ahora os estaréis desternillando y pensando en mil y una cosas que decir.

No tenemos emblema, ni escudo, ni equipación...por ahora! Pero el espíritu sí que lo tenemos. De hecho, para mí es un club grande, y me siento orgulloso de formar parte de él.

Se puede decir que nació el día que mi compañero y guía de montaña particular me llevó a dar un paseo con algo de trote por los montes cercanos de casa, enseñándome sitios que si uno no se mueve jamás pensaría que están ahí, al alcance de la mano.
Y eso fue la perdición, ahí empecé a animarme a trotar de nuevo después de años huyendo de las zapatillas por unos diagnósticos de traumatología que no auguraban nada bueno, pero que el tiempo parece haber puesto en el sitio de las falsas promesas.

Así que ya nos veis, dos asmáticos, fanáticos de correr cuesta arriba, jadeando como Darth Vader después de haberse fumado un paquete de Ducados. Pasados de peso? Sí. Mediocres? Bueno, yo más que mi compañero. Uno calvo y el otro paliducho? Que más da! Cada uno con sus achaques pero eso sí, exprimiendo cada minuto que podemos en los caminos que se nos presentan por delante. 

El que tiene un compañero, un escudero, el camarada de trinchera, sabe que pasa por muchos momentos.
Los hay de pura risa y jolgorio, cachondeo y palabras bonitas. Pero también existen los feos, de maldiciones, insultos y ganas de tirar la toalla. 
Pero nunca, nunca, nunca hemos dejado atrás al otro (y eso que soy yo el que suele ir detrás).

Lo que yo os diga, que suelo ir detrás xD

En los principios nos animábamos a hacer alguna que otra popular, pero ahora estamos ya a otro nivel, somos bastante punkarras, vamos por libre. Estamos hechos unos apaches del Empordà.

Creo que eso hace grande a nuestro club. No nos importa ser dos, pero quien sabe, tal vez algún día una legión de asmáticos con múltiples taras como nosotros se nos unen. 

Así que compadre, sé que leerás esto, hoy va por nosotros como club, sí. Pero sobretodo va para ti como compañero de fatigas, el 50% del equipo.