domingo, 26 de marzo de 2017

Qué hacer cuando no puedes hacer lo que quieres...

Tal vez has caído lesionado, o simplemente pasas por un catarro. También puede ser que estés algo más desanimado y perezoso de lo normal o el clima no perdona.
Primer paso, relájate. Sí, es difícil, yo también soy humano y me cuesta horrores. Cuando llevo ya varios días parado me siento como una bestia encerrada que necesita salir a derrumbar edificios. Pero no hay mal que por bien no venga (o eso dice la sabiduría popular) y puedes aprovechar ese tiempo para dedicarte a otras cosas que en un futuro, mientras disfrutas de tu tiempo al aire libre, vas a agradecer. Mencionaré algunas, que a mí me sirven, pero aquí cada uno tiene que buscarse las suyas propias:

1) Entrenamiento cruzado sin darte cuenta: caminar, en mi opinión, es un movimiento infravalorado. Puedes salir en solitario o acompañado de alguien especial (tu pareja, un compañero) y aprovechar para poner en orden tus ideas o compartir una charla mientras te mueves. 
Aunque no te des cuenta, también cuando vas a hacer la compra o recados, te mueves. Recados en bici? Por qué no?

2) Gimnasia ligera en casa: si ahora te pusieses a hacer flexiones...cuántas harías seguidas? Yo no voy a mentir, y seguro que no llegaría a cinco. Muchas veces pensamos que para ser un buen corredor o ciclista, sólo hay que correr o montar en bici. Cierto si tienes que especializarte, pero si somos aficionados, soy más de la opinión que primero somos "atletas" y después nos inclinamos más a uno u otro lado. Una forma física buena en general nos ayudará al resto. Quien dice gimnasia ligera también puede ser hacer el paso del pato de Angus Young por casa durante horas (os garantizo que cansa).

Tocar una guitarra y moverte durante horas...quién dijo fácil?

3) Leer: otro de los infravalorados. A lo mejor encuentras un libro que te da ideas para mejorar tus entrenamientos. Leyendo he encontrado de los mejores consejos posibles para coger ideas y luego aplicarlas, y después he disfrutado de los resultados. En ésta categoría también incluiría ver vídeos que te interesen (no de falsos gurús): hace poco encontré un chico con esclerosis múltiple que se construía en su habitación una especie de boulder/gimnasio en su habitación, y no sólo eso, en su oficina de 2x2 también! Hay gente alucinante ahí fuera que no son famosetes de mierda pero que tienen una sabiduría dentro de la cabeza digna de explorar.
 Aunque entre muy con pinzas, aquí también incluyo ojear mapas para ver recorridos y explorar futuras salidas.

4) Dedicarte a tus otras aficiones: a veces el desconectar y alejarse del mundanal ruido ayuda, no? Sabes cuando llevas un mes sin poder montar en bicicleta y luego la coges? Mola, verdad? Pues eso!

5) I+d de cocina: cada vez me gusta menos llevarme de ruta cosas "prefabricadas". Mete en tu maillot unos orejones, nueces o famoso plátano. O ve un paso más allá...leí un método de Jurek en sus rutas largas, y gracias a mi ayudante, estoy mejorando como puedo mis tortitas de espelta. 

Estarás deseando comer tus avituallamientos caseros durante la ruta

Y tú, qué haces en estos casos?

viernes, 24 de marzo de 2017

Colaborando con un grande: entrevista en Ciclismo Ninja.

Este blog es joven y humilde, vale que a veces se vuelve descarado hehe. Cuando empecé a pedalear, ahora hará un par o tres de años, leía un blog que me gustaba mucho por su enfoque: Ciclismo Ninja (tenéis el enlace en el apartado de Blogs amigotes, aquí en la derecha).

Ahora, después de un tiempo de intercambiar correos y conversaciones a través de internet con su alma mater, Manolo, surgió la posibilidad de colaborar con el en formato entrevista. Es un placer poder colaborar con alguien a quien admiras, no lo voy a negar.

Os dejo aquí el enlace a la susodicha entrevista (y echadle un ojo a su material, no tiene desperdicio!)

Nos vemos el domingo! :)

domingo, 19 de marzo de 2017

Engañarse a uno mismo: dopaje.

Siguiendo un poco la dinámica de la semana pasada, voy a exponer otra de mis reflexiones tabernarias.

En el ciclismo de antes, el de la buena época, en el noble, en el que parecía hecho para y por héroes, a los corredores les ponían motes: el caníbal, el tejón, el águila... 
Pero viajamos en el tiempo hasta ahora, y vemos de todo. Desde ciclistas que podrían apodarse "el agujas", hasta los que no tocan su cuerpo pero sí sus máquinas, y podrían ser "el motores".
Dopaje de sustancias o mecánico es lo mismo, pienso que es igual de grave una u otra forma. Hacer trampas. Faltar el respeto al rival ya de por sí me parece malo, pero lo peor de todo es que también lo hacemos con nuestra misma persona.

El tejón.


Una cosa es lo que hagan los profesionales, cuando hay mucho dinero de por medio o vete tu a saber la motivación que les lleva a caer en ésas prácticas, pero que se vea ya en el deporte popular...lamentable. Se les tendría que caer la cara de vergüenza!
En poco más de un año he leído artículos de todos los tipos. Aficionados al ciclismo (ya que al fin y al cabo somos eso, no nos jugamos nada en ello) que se dopan para acabar uno de los eventos cicloturistas del año...no daré nombres, creo que muchos ya sabréis del que hablo.
Corredores que son descubiertos en el metro de una gran ciudad, con el dorsal puesto, mientras corrían una maratón.
Y yo me pregunto: cuando llegáis a casa y os miráis al espejo, estáis orgullosos? 

Los que me conocen saben que puedo pecar de muchas cosas: malhumorado, altivo, borde, y paro porque podría pasarme la tarde. Pero una cosa que no he hecho es faltarme al respeto a mí mismo ni a los que participaban conmigo en algún evento con esos ases sucios bajo la manga.

En la última marcha popular de montaña, no carrera, en la que participé, con mi amigo y compañero de fatigas vimos otra forma de estas prácticas. Participantes a los que pasamos hasta cinco veces porque eran auténticos recortadores del trazado, pero aún por encima, vacilaban al resto de participantes por avanzarles. Creo que hay que tener un problema grave cuando llega el punto en el que incluso en un evento popular, en el que pagas algo simbólico, haces trampa por quedar por delante de otra persona. 

En las pocas marchas o carreras que he participado (aún no me he estrenado en algo a pedales) he visto de todo lo malo, pero también lo bueno. Gente se ha parado a ayudar a otro cuando ha sufrido una caída (de hecho, mi infatigable compañero, ha tirado de mí cuando me he reventado los pies en piedras y raíces), otros que abandonan por diversos motivos, los que tardan más allá del tiempo estimado pero acaban.
Todos éstos para mí, son los que merecen la pena. Los que son justos consigo mismos. Los nobles. Los que se respetan a sí mismos pero también al resto. 
Para mí tiene más mérito el que pasa cuatro horas para correr medio maratón que el pseudopro que tarda una y media, porque ha pasado por mil y un estados en su cabeza, pero ha llegado a meta, y le ves la sonrisa.
El que se cae a los dos kilómetros y no puede seguir, pero aún así ves la determinación en sus ojos de volver a intentarlo al año siguiente.

Anécdotas buenas también las hay con los profesionales. Recordáis al ciclistas de Namíbia que corrió una contrarreloj con una bicicleta "normal"? Seguro que sabía que no tenía nada que hacer, pero ahí se presentó y plantó cara.  
O una llegada a meta muy sonada de una competición de ciclocross, en la que el segundo escoltaba al vencedor, que iba con la bicicleta al hombro. Eso es respeto. Eso es deporte. 

Cada uno tiene sus limitaciones en cuanto a qué puede hacer y lo que no. Hay que ser justo y fiel a uno mismo, y ser digno con el rival, ya que es una persona más, como nosotros. Sin ases en la manga. Sin trampa ni cartón.

Y si queréis vivir una experiencia de las buenas de ciclismo del potente, del de los héroes, del añejo, echad un ojo a la Cavall d'Acer de este año, la cosa promete. Como dice un entrañable compañero, ahí si que habrá acero del bueno.


domingo, 12 de marzo de 2017

Equiparse hasta los dientes, para qué?

El otro día hablando con un amigo (un saludo, sé que leerás esto), me dio la idea de tratar el tema que expondré seguidamente.
Es algo que yo llamo la "pseudoprofesionalización".

Empezaré con una anécdota. El farmacéutico que normalmente me atiende, es corredor. Lo sé por algo evidente, y no es porque el tipo en cuestión vaya vestido con unos pantaloncitos cortos. En su muñeca, luce cual Rolex, un gigantesco reloj - GPS TomTom Runner. En este caso en concreto, el físico le acompaña: es delgado, nerviudo. Con lo que puedes sospechar que posiblemente haga larga distancia.
Pensaréis que sé el modelo y todo porque soy un aficionado a la tecnología, pues no, simplemente porque cuando voy a por material de deporte, echo una ojeada general a todo.

Soy de los que opinan que las cosas hay que demostrarlas con hechos.
No quiero que me creas si digo que soy excelente corredor si nunca me has visto en el acto. O de nada sirve que alardee de ser un formidable ciclista si no compartimos ruta nunca. Voy a aclarar antes de nada, que no soy ni lo uno ni lo otro, me regocijo y conformo en mi mediocridad y dudoso rendimiento, no tengo nada que demostrar.
Pero no todo el mundo piensa eso, y toma como medidor agentes externos, como por ejemplo (el más común), la cantidad de dinero que gasta en equiparse para desempeñar lo que al fin y al cabo es una afición.
El tener una bicicleta de último modelo dudo que te convierta en mejor ciclista, pero ojo, si la puedes disfrutar, es tu vida y tu dinero.
Unas zapatillas de montaña de 200€ no van a hacer que corras como Kilian Jornet. 
Si eres mediocre, como yo, solo conseguirás que te miren con recelo, pero oye, con lo que se corre son las piernas, no las zapatillas.

Hoy en día, no paro de ver por todas partes víctimas del marketing deportivo, ya que no deja de ser eso. Ahí las empresas se frotan las manos y se nota que han hecho un gran trabajo.
Corredores equipados hasta los dientes, que parece que van a correr una ultramaratón, pero con el último modelo de todo. Y ahí piensas: es necesario parecer un endorser de Buff (por decir algo) para correr media hora por tu ciudad?
O ya gente que su primera bicicleta de ruta es el último modelo y lo más, pero sólo es para salir a dar una vuelta, vacilar y parar a hacer el vermut en algún bar de camino a casa.

Creo que hay quien se toma demasiado en serio la afición y trata de competir con los demás en un una constante demostración de ser mejor que los demás en lo que sea. Y si ya me pongo a hablar del daño que han hecho los falsos gurús o ídolos de internet (y ahí confieso que yo también he pasado tiempo entre sus garras) con los eslóganes pegadizos haciendo promesas que acaban siendo igual que comer mierda a cucharadas, ya ni acabo.


Tener mejor equipación que otro no te hace mejor. Si compites, demuéstralo con la mente y las piernas. Y si quieres ser ya de la élite, si te armas de educación, humildad y respeto al adversario, mejor que mejor.

En mi caso, y ya con tiempo reflexionando, no tengo nada que demostrar a nadie. Hago esto por placer y por salud, y si eso, a ver si me pilla mi sombra, que siempre anda chupando rueda la jodida!

domingo, 5 de marzo de 2017

Buscando el Norte...verdadero o magnético?

Hacía ya tiempo que no me apuntaba a nada, más de medio año para ser exactos. La última fue en el trayecto largo de la Marxa de l'Escurçó, media maratón de montaña por la Vall d'Aro.
A pesar de correrla con mi amigo y compañero de equipo (qué? Aún no conocéis a los Asmatic Bros?) algo hizo clic en mi cabeza y crack en la rodilla izquierda. Digerida ya la experiencia, decidía no apuntarme en nada más, la competición no es para mí. 


Los Asmatics Bros durante la Marxa de l'Escurçó 2016.

Pero hace unos días me encontré a un colegón por la calle (un saludo Barbarroja!) y me comentaba que se hacía una carrera de orientación aquí al lado de casa, en la Illa das Esculturas, sitio por el que suelo trotar. 
Como había categoría de iniciación para adultos, no era una competición como tal, así que era probar algo nuevo y ver qué tal.

Llegaba con tiempo para que nos diesen una breve charla de como funciona la dinámica de ésta modalidad. Con un mapa y brújula, se fija un punto de salida y de llegada. Se designa un orden a unas balizas, por la cuales, pasaremos con una "tarjeta" a fichar. Obviamente, todo esto en el menor tiempo posible. Hay diferentes categorías según la distancia también, en nuestro caso era Sprint (vamos, apretar las muelas).

Tan contento estaba yo, que la única foto que hice fue de la tarjeta con la que "fichamos" en las balizas.




Fueron aproximadamente 2'6 quilómetros de distancia, pero los disfruté como nunca. El hecho de poder parar a registrarme en las balizas y mirar el mapa para ir hacia la siguiente conseguía tomar un respiro para correr a por la siguiente. 

Como ya nos avisó uno de los chicos de organización, es también muy importante leer la situación de la baliza (ya que puede estar algo escondida) y elegir el mejor trazado, ya que tomar un mal camino puede restarnos en tiempo. 

El hecho de añadir este factor, se me hace muy ameno el correr, además de estar centrado en ir a por la siguiente. 
Está claro que es importante ser rápido, resistente y estar en forma...pero no sé yo si es realmente el elemento clave y diferenciador en ello. 

Una actividad muy recomendable, la cual espero poder repetir en futuras ocasiones. Al fin y al cabo, lo importante es estar en movimiento, no?


domingo, 26 de febrero de 2017

Sé un héroe del pedal siempre que puedas

Las cosas se pueden explicar de diferentes maneras. Puedes ir por la vía rápida, como un cuchillo bien afilado o bólido de carreras y soltarlo sin más: ayer aproveché una consulta del médico para subir una buena cuesta en bicicleta.

O puedes armarte de retórica, poesía barata digna de un todo a cien y adornarlo e intentar hacer que algo insulso, aunque sea una boñiga, parezca bonita y oye, hasta que huela bien. Con toda la épica de la que puedas hacer acopio, como Asurancetúrix cantando a Astérix y Obélix, como saltar unas escaleras con monopatín y aterrizar con tu agujero místico en la barandilla...suena heroico? Allá vamos!

Venga, a darlo todo!!!!

Amanece, que no es poco. Eso proviene del cine. Con el astro rey ya alto en el cielo, me dispuse a devorar el desayuno para cargar mi fornido cuerpo (oye, esto es un relato fantástico, dejadme ser fornido...la realidad es dura y ya sé que voy camino al desguace) de alimentos ricos en carbohidratos, aunque a decir verdad, no tengo ni idea de los nutrientes que formaban mi desayuno, solo me puse tibio a comer y punto.
Elegí la equipación en función de la salida. Hacía sol, un poco de frío y corría algo de aire. Me parece que voy a coger un windstopper con compresión, el culotte con badana pro y las zapatillas de entretiempo. Claro, cogería eso si lo tuviese, esto era un desplazamiento sin más, así que iba vestido de calle, con el casco y una mochila, para una vez aparcado poder guardar sillín y casco en ella.
La bici escogida según el perfil...la recadera, la "urbana" de la casa, sin más. Esperabais carbono, ruedas de perfil o algo por el estilo? O una crónica de como despedazar KOMs ajenos en Strava? A estas alturas, creo que ya conocéis un poco mi filosofía.

Bajo heroicamente por el ascensor y me planto en la calle. Los dioses del Olimpo me observan desde su atalaya, a mí, mísero mortal, a punto de empezar mi recorrido.
Me subo en la bici y: "uffffff, esto va a ser interesante...tengo las piernas flojuchas".
Empiezo el trayecto eligiendo al principio bastante llano, y después bajada hasta el carril bici que discurre paralelo al río Lérez. Hasta ahí me sentía vigoroso, fuerte como un toro, cual Hércules que se enfrenta al león. Mis piernas y la bicicleta eran una máquina perfecta a la que nada se le podría haber enfrentado.
Hasta que llegó la primera subida. Apenas unos metros. Miro el reloj y veo que el tiempo se me viene encima: "cagontó...apenas he recorrido un par de quilómetros y me ha llevado todo este tiempo?".
Empiezo a parecerme a Patán, el perro que iba acompañando al villano de Los Autos Locos. Los jadeos son música para los oídos de El Tío del Mazo, que anda esperándome escondido detrás de las farolas, árboles y cualquier recodo que encuentra.

Más o menos iba yo así, pero encima de un velocípedo.



Consigo llegar a un llano y me recupero poco a poco. Respira hondo majo, ¿querías café? Aquí viene la segunda taza!

Ooooooooooootra subida. Esta ya la conozco bien, es la carretera que me lleva directa al hospital. Por suerte llega ahí, así que si llego deshecho, solo tienen que recogerme en la puerta!
Consigo poner de acuerdo a la cabeza, los pulmones y las piernas, cosa que a veces es complicado. Alcanzo un ritmo crucero que puedo mantener y en mi mente se filtran imágenes de El Pirata subiendo puertos, al que sólo me parezco por mi calva y un pendiente en la oreja. La clase, es algo que se adquiere con mucho trabajo o se nace con ella...yo carezco de ella por completo.

Alcanzo la cima de Montecelo. Aparco la bici. Estoy digno de anuncio, o más bien de desahucio. Un trayecto que todo bravucón y altanero dije en casa que no sería nada, me llevó media hora. Una camiseta chorreando que tuve que guardar y entrar al hospital como pude con la sudadera (y maldiciendo mil veces por no hacer caso de los consejos antes de salir). Unos jadeos épicos, como un órgano de película de terror sonando a todo volumen. Sólo me faltó gritar en la puerta: "oiga, ¿alguien tiene un Ducados y una copita de orujo?".
Me habría gustado que al llegar me hubiese animado en la subida Rémi Gaillard a grito de Allez Richard! , pero nada, el galo no pasaba ese día por ahí.


Arriba, la recadera posando orgullosa de su gesta. Abajo, vista de Pontevedra, esa bajada me vino de lujo de vuelta a casa.


Llegué, que es lo que importa. Y así fue como un simple trayecto de algo aburrido se convirtió en una aventura y un reto más cumplido, otra muesca en la memoria.
El ciclismo urbano, o mejor llamémosle moverse en bici, es simple. Tienes una bicicleta, piernas y un casco? Adelante. Creo que hay que preocuparse menos por la bicicleta o ropa que uses. Al fin y al cabo, no tienen las piernas memoria? Pues yo a las mías no voy a dejar que se olviden, qué forma de sufrir!

Os contaré un secreto de ciclista punkarra, o mejor dicho, de alguien que le gusta montar en bici. Para mejorar se necesita una cosa: salir un día, y al siguiente, y al otro, y al otro...


BONUS TRACK: os dejo el enlace del vídeo del bueno de Gaillard en su broma del Tour de Francia...sin desperdicio hehe.




 

domingo, 19 de febrero de 2017

Pies para qué os quiero...

WARNING! ADVERTENCIA! ACHTUNG! Como siempre advierto, no soy podólogo, fisioterapeuta ni siquiera médico. Me baso en experimentos sobre mi cuerpo que va de camino a la chatarra, por lo tanto, esto de hoy es un reflexión tabernaria sobre los resultados que voy obteniendo sobre la marcha.

Con suerte nacemos con ellos, y más o menos, sobre el año, ya les damos la importante tarea de mantenernos erguidos. Más tarde, serán el transporte (gratuito!!) que nos llevarán a todas partes.
Fijaos si son importantes, que hasta tienen expresiones populares dedicadas a ellos, y sólo citaré algunas:

- Estar al pie del cañón.
- Ir con pies de plomo.
- Tomarse algo al pie de la letra.
- Poner pies en polvorosa.

Efectivamente, hablo de los pies. Si no los conoces, son esas cosas con un montón de huesos, músculos y vete tu a saber qué (porque no soy "sientífico") que están pegados a tus tobillos.
Como decía en la introducción de este hilo, usamos y abusamos de ellos prácticamente toda la vida, pero los cuidamos? O peor aún, les damos la importancia que tienen?

Muchos corredores o caminantes ahora pensarán que soy un hippie que fuma musgo, chupa piedras y anda por ahí danzando en los bosques con unas huaraches. O que pertenezco a una secta que profesa devoción al minimalismo.
Pero no. Creo que no hace falta ser extremista, que si no te ves llevando calzado de ese tipo, al menos no dejes que se te acomoden al tipo de vida que llevamos hoy en día.

Aprendiendo jugando. Cuando fue la última vez que lo hiciste?

El problema, creo, es como avanza el tiempo y como nos dejamos llevar por él. A la vez, parece que nuestras mayores preocupaciones son lo grandes que pueden ser nuestros bíceps, tener tableta en las abdominales o la última tendencia en cuanto a corte de pelo se refiere.
Cuando somos pequeños, nos importan tres pimientos lo que digan de nosotros, y si nos apetecía jugar a fútbol en un césped o en la playa descalzos, lo hacíamos! Quién no ha pasado ratos en parques de columpios sin calzado? No es agradable sentir el fresquito de las baldosas en verano?A nuestra manera, éramos sabios y escuchábamos a nuestro cuerpo.

Esa es la mejor terapia que hay para ellos y pienso que es el mínimo respeto que se merecen: desempeñar la función para la que siempre estuvieron hechos. Habéis visto alguna foto de un troglodita recolectando con unas Air Jordan? Yo no.
Nos empecinamos en esconderlos dentro de jaulas que los aprisionan e impiden moverse y desarrollarse libremente...pero qué listas han sido las grandes empresas de calzado, verdad?

Llevo algún tiempo haciéndoles terapia, a mi manera, en casa. Y sí, no me voy a esconder, a veces fuera de ella también. El primer paso es simple, fuera calzado. Volver a sentir con ellos y reconectar.

El límite está en la imaginación. Y después podréis decir eso de vivir con los pies en la tierra. Literalmente.